You are here   Biografía > Biografía

 

Minimize
dic 2

Written by: Redacción Web
02/12/2010  RssIcon

Entrevista realizada por M. Sáez para la revista ESCUELA, periódico profesional de educación, a Violeta Monreal el 23 de marzo de 2006. En ella, Violeta nos explica cómo llegó a crear su colección ¿Qué sientes? y afirma: La formación emocional de nuestros hijos es incompleta y mejorable.

M. Sáez. Qué propuesta pedagógica nos plantea con la colección ¿Qué sientes? El abecedario de los sentimientos.

V.M. Esta colección ha sido creada con la idea de brindar una “herramienta” literaria y plástica  que sirva como excusa para que los niños y sus mayores se comuniquen motivados por las historias que proponemos. 

A través de estos libros quisiera que aumente el nivel de  autoconocimiento de los  niños para que se comprendan a sí mismos y a los demás desde un punto de vista abierto.


El fín último de esta colección es dinamizar la educación emocional de nuestros pequeños a través de la diversión y el deleite estético.

M.S. Es autora de textos e ilustraciones con el apoyo psicopedagógico de Sylvia Fresno. ¿Cómo surgió la idea del proyecto editorial?

V.M. Desde hace tiempo, vengo constatando que la formación emocional de nuestros niños es incompleta y mejorable. Este fenómeno se da hoy día  debido a una serie de factores que todos sabemos: Vida laboral intensa. Ciudades deshumanizadas, desorientación generalizada derivada de  los cambios profundos que se dan día a día en nuestra sociedad… 

Así que empecé a darle vueltas a una forma de hablar de sentimientos sin caer ni en el didactismo ni en el paternalismo. Un proyecto que combinase textos de interés para los niños con imágenes muy cuidadas en las que se han investigado toda suerte de recursos plásticos. 

Me apetecía mucho ponerme a prueba y ver hasta dónde era capaz de llegar  en un proyecto de largo recorrido. Gracias al apoyo del equipo editorial de GAVIOTA pude trabajar con una gran libertad y tomarme el tiempo necesario y, después de un año y medio de trabajo, surgió esta colección de la cual, sinceramente, me siento muy orgullosa.


M.S. ¿Qué valores considera se deberían de transmitir ahora mismo a los niños?

V.M. Es bastante habitual que del hecho de haber ideado una colección que se refiere a los sentimientos, se me pregunte por la educación en valores. Comprendo que en la comunidad escolar, éste es un eje que atraviesa todos los programas actuales de estudios y me parece positivo, pero debo insistir en que no es exactamente lo mismo hablar de sentimientos que hablar de valores. Los sentimientos proceden del corazón y no se debe intentar someterlos o cambiarlos. Son las conductas que se derivan de esos sentimientos las que si pueden ser objeto de racionalización, y por tanto de educación. Esta colección tiene una vocación abierta de presentación y descripción de los sentimientos, y se ofrece como plataforma para que, si los educadores lo consideran oportuno, se apoyen en sus objetivos de transmisión de valores en sintonía con lo que la sociedad requiere hoy en día. Estos valores, que son universales pasan por unas mayores dosis de tolerancia y solidaridad. Sin embargo, en lo que yo he querido hacer verdadero hincapié es en la formación de un criterio propio de mis lectores, para que basados en ello, puedan decidir sus propios valores.

M.S. Ha visitado centros de enseñanza y ha estado en contacto con los niños. ¿Es una buena experiencia y definitiva a la hora de canalizar el aprendizaje y los mensajes positivos que trata de reflejar en los veintisiete títulos y un libro de actividades que componen la colección? 

 

V.M. Mis encuentros con los niños, no son tanto de animación a la lectura como encuentros en los que una autora trata de dotar de herramientas de comprensión y análisis de textos e imágenes a niños y niñas para que piensen por sí mismos incluso para que se “equivoquen” por sí mismos no por que imitaron al compañero. 

El acercamiento de escritores e ilustradores a niños y educadores es enriquecedor en las dos direcciones. Yo aporto mi ilusión y mis ideas, y ellos me brindan la posibilidad de comprobar lo que les interesa lo cual agradezco enormemente. En muchas ocasiones historias que invento durante los encuentros, se han convertido en cuentos después.


M.S. En la presentación de la colección en una fiesta infantil celebrada en la plaza Mayor de Madrid lanzaron cinco mil globos al cielo con mensajes solidarios de paz y convivencia. ¿Son necesarios los actos en los que se impliquen a las distintas administraciones para fomentar determinados valores?

V.M. Creo que el marco fundamental en el que la transmisión y adquisición de valores se puede llevar a cabo es en primer lugar, la familia, y muy cercano a ella, la comunidad educativa.

Por otra parte, es indudable que el apoyo que las distintas administraciones brinden a cualquier iniciativa encaminada hacia estos fines debe ser saludada con alegría. Sin embargo, no podemos delegar estas funciones exclusivamente en ellas. Su papel es dar un marco propicio, pero la verdadera potencia para fomentar los valores está en los individuos. 

Sería fundamental una implicación de los medios de comunicación, los niños ven la tele y lo “importante” es lo que aparece en ella y muy pocas veces hay noticias de libros y literatura.

M.S. Ha participado en ciclos de conferencias y talleres prácticos y teóricos de fomento de la creatividad del profesorado y alumnos. ¿Cómo ha sido la experiencia?

V.M. Gracias a los encuentros conozco de primera mano aquello a lo que los niños son más sensibles. 

Para mí, cada encuentro es como una obra de teatro en la que mi actuación, debe de dejar algún tipo de huella, estimulando la creatividad y el amor de los niños hacia el libro y la lectura de texto y de imágenes. 

Mi principal objetivo es "romper barreras mentales" y conseguir que los niños sean capaces de dibujar más libremente, de crear con libertad. De este modo, quizá podrán extrapolar alguna de estas rutinas a su vida diaria y conseguir un poquito más de libertad.


M.S. Ha trabajado fuera de nuestro país en Nueva York en proyectos de colaboración con la O.N.U. ¿Hay mucha diferencia entre los planteamientos pedagógicos foráneos y españoles?

V.M. Creo que Estados Unidos tiene varias ventajas si se sabe buscar… La apertura de miras a la hora de aceptar cualquier idea nueva, la abundancia de todo, lo bueno y lo malo… 

Sin embargo, creo que hoy en día, se están haciendo proyectos muy buenas en el ámbito educativo en España. Cada vez es más frecuente en mis viajes encontrarme con equipos de profesores y profesoras que han desarrollado programas de actividades en torno al libro muy bien estructuradas y altamente enriquecedoras para los alumnos que no tienen nada que envidiar a programas de trabajo de otros países. 

Por otra parte, la cooperación internacional en el ámbito educativo es cada vez más frecuente y fluída, lo cual permite, y eso se percibe, desarrollar proyectos en consonancia con los intereses que hay en otros países.



PDF Entrevista con Violeta Monreal en la revista ESCUELA