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nov 30

Written by: Redacción Web
30/11/2010  RssIcon


Entrevista realizada por la revista MAGISTERIO a Violeta Monreal el 12 de mayo de 2004. En ella, Violeta nos explica parte de su proceso creativo y afirma lo siguiente: La lectura ayuda en la formación de un criterio propio.

Pregunta. ¿Cómo se compagina escritura e ilustración?

Violeta Monreal. Mi  forma de ser y mi formación académica participan de lo que yo llamaría un "Espíritu Plástico". Dicho en otras palabras, pienso en imágenes. Observo la realidad y la reinvento pensando en como la dibujaría. Los dibujos salen constantemente de mis dedos y exigen ser vistos por la gente, así que tengo que buscarles palabras que se lleven bien con ellos y sacarlos a todos adelante. Por eso me hice escritora, porque las imágenes que se generan a un lado de mi cabeza emiten ecos que se materializan en palabras en el otro lado. Parece complicado pero no lo es tanto. Tal vez yo lo vea sencillo porque me gusta mucho mi trabajo. Como digo en alguno de mis escritos, “creo profundamente que todo el mundo puede dibujar, incluso yo”. Lo que hay que hacer es no cortarse y expresarse con las herramientas con las que cada uno se encuentre más a gusto.

Pregunta. ¿Qué le proporcionan los dibujos a los niños a la hora de leer?

V.M. Los dibujos en los libros desarrollan el lenguaje plástico de modo paralelo al literario.  En una edad en la que tiene las ventanas de la percepción abiertas, Es nuestra labor intentar evitar que se cierren a medida que se avanza en la edad. Los niños tienen una intuición muy certera y yo, personalmente, tengo la convicción de que están preparados para asimilar ideas e imágenes más complejas de lo que se les suele ofrecer. Si logramos que interioricen estas "ideas e imágenes" disfrutarán de arte y literatura con gran intensidad y, a la postre, habremos contribuido a que sean mejores como personas. Personas con criterio propio menos manipulables.

Pregunta. ¿Cómo se podrían acercar los escritores a los centros escolares?

V.M. Es muy positivo que se realicen actividades de animación no solo a la lectura de palabras, sino también de imágenes para dotar de herramientas de comprensión y análisis a niños y niñas. El acercamiento debe darse en las circunstancias idóneas. Debo decir que se le da poca importancia a las condiciones físicas en las que se realizan los talleres y no debe ser así. Si se respetan unas pocas reglas lógicas como dar un entorno digno a los encuentros, no mezclar en una sesión a niños de distintas edades, no sentar al público en el suelo, procurar que se vea bien y se escuche, es casi seguro que la actividad será un éxito. En otro orden de cosas, el acercamiento de escritores e ilustradores a niños y educadores es enriquecedor en las dos direcciones. Yo aporto mi ilusión y mis ideas, y ellos me brindan la posibilidad de comprobar lo que les interesa a niños y niñas directamente lo cual agradezco enormemente. En muchas ocasiones historias que invento durante los encuentros, porque surgen del flujo de ideas que en ellos se establece, se han convertido en cuentos después.

Pregunta. ¿En qué consisten los talleres de creatividad para alumnos y profesores que llevas a cabo?

V.M. Nunca hablo de mis libros. Creo que voy a otra cosa que es a "romper barreras mentales". Parto de la base de que las imágenes hay que verlas como si fueran pequeñas construcciones en las que se suman pequeñas y sencillas piezas. Incido en la idea de que el dibujo no debe representar la realidad sino que permite crear nuevas realidades. Promuevo la exageración como vehículo de desbordamiento que nos transporte desde la realidad cotidiana hasta el mundo de la fantasía. Acompaño la receta con dosis de metáforas y comparaciones. Exigo a todos que, cuando dibujen, utilicen colores extravagantes e irreales que reflejen la magia propia de la ficción. Suelo concluir con la constatación de que si hemos sido de capaces de dibujar más libremente, quizá podríamos extrapolar alguna de estas rutinas a la consecución de un poco de más libertad.

Pregunta. ¿Son acertadas las lecturas que se imponen desde el colegio?

V.M. Me imagino que las lecturas que se imponen se hacen con buena voluntad. La cuestión está en cambiar el termino imposición por motivación.

Pregunta. ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de dirigirse al público más pequeño?

V.M. Algo que muchas veces se olvida. Que un lector aburrido es un lector perdido. A veces los escritores y los mismos ilustradores olvidamos que los conceptos que se pueden aprehender a una edad temprana no son los mismos que en momentos posteriores. Quizá haya una legítima ansia de lucimiento que habría que sacrificar en aras de la comprensión del mensaje que se quiere transmitir a los más pequeños.

Pregunta. ¿Pueden los niños leer sobre cualquier tema?

V.M. Por supuesto. Es absurdo ocultar en la literatura lo que por otros mecanismos perciben los niños en su vida diaria. Lo que debemos aportar  son unas dosis mayores de sensibilidad, profundidad y sosiego en la transmisión de sensaciones que otros medios, por su propia naturaleza, no pueden o no quieren alcanzar.

 

Pregunta. ¿Es restrictivo el hecho de clasificar los libros para niños por edades?

V.M. Toda clasificación debe ser tomada como un criterio orientativo, nunca restrictivo. Lo que pasa es que las personas, como individuos que somos, debemos hacer uso de algo que está últimamente poco cultivado: nuestro criterio propio.

Pregunta. ¿Qué se puede hacer para que los niños lean más? ¿Qué papel juega la escuela y la familia?

V.M. Cuando alguien es sometido a muy diversos estímulos cuesta adquirir la capacidad de discriminar entre lo que tiene valor y lo que no lo tiene. Los niños y las niñas no son ajenos a este proceso, de ahí la conveniencia de ofrecerles variedad de ideas y de imágenes y de dotarles de herramientas mentales de análisis hablando con ellos de lo que han leído, lo que leen y lo que podrían leer. En este sentido, creo que se están haciendo cosas muy buenas en el ámbito educativo. Cada vez es más frecuente en mis viajes encontrarme con grupos de profesores y profesoras que han desarrollado programas de actividades en torno al libro muy bien estructuradas y altamente enriquecedoras para los alumnos. La familias, ya se sabe, están, estamos, siempre muy ocupadas y es difícil imponerles nada. Todo ha de venir por la vía de la sugerencia y aquí va una: incluyamos la lectura en familia en la rutina diaria o semanal: Todos reunidos un rato en la misma estancia con unos cafés, unas "chuches" y unos libros y a leer y comentar lo que se lee.

Pregunta. ¿Son las Nuevas Tecnologías un handicap para hacer del niño un lector?

V.M. Al contrario, todo ayuda. Un ejemplo. El otro día vimos mis hijos de 7 y 9 años y yo un cartel de la película "Troya". Los niños me preguntaron que de qué iba y le dije que de guerras, amor y engaños. (anzuelo) les dije que no me acordaba muy bien del argumento pero que tenía un libro (con ilustraciones) en el que lo explicaban. Acabamos esa tarde todos leyendo mitología griega como si tal cosa y hablando de conceptos muy ricos. Lo que quiero decir es evidente, depende del uso que se haga de esas tecnologías podemos profundizar o quedarnos en la superficie de las cosas. Son opciones personales.

Pregunta. Por último, ¿qué importancia tiene la lectura en la formación del pequeño?

V.M. Está claro. La lectura ayuda en algo que yo demandaba en un momento anterior de esta entrevista: formación de un criterio propio que ayudará al niño y la niña a encarar las dificultades de la vida con herramientas válidas y algo más de seguridad en si mismos. ¡Ah! Y otra cosa, la lectura es una fuente de experiencias estéticas que producen placer, pero de eso ya hablaremos en otro momento.


PDF Entrevista con Violeta Monreal en la revista MAGISTERIO